Aprendí:
Aprendí
que quien no te busca, no te extraña y quien no te extraña no te
quiere. Que el destino decide quien entra en tu vida, pero tu decides
quien se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira duele
siempre. Por eso, valora a quien te valora y no trates como prioridad a
quien te trata como una opción. Aprendí que grandes amigos pueden
volverse grandes desconocidos y que desconocidos pueden volverse mejores
amigos. Que nunca terminamos de conocer a una persona, que el "nunca
más" nunca se cumple y que el "para siempre" siempre termina. Que el que
quiere lo puede, lo logra y lo consigue
Ríe,
salta, llega el primero; no te pares, juega, cae si es necesario, y
vuélvelo a hacer, haz pompas de jabón y explótalas con la lengua, corre a
coger las gotas antes de que toquen el suelo, pasa los cruces saltando
las rayas blancas, diviértete. Búrlate de los que te intentaron hacer
daño, dedícales tu mejor sonrisa y que se pregunten como después de
todo, puedes seguir en pie.
Porque
no hay nada como saber que siempre podrás contar con alguien, la
tranquilidad de tener un apoyo incondicional hace más llevadera la dura
vida a la que uno se enfrenta cada día, cada día tenemos que superar
distintos obstáculos que, sin ayuda de nadie, acabarían por hundirnos en
la miseria, porque quien dijo que la vida era fácil se equivocaba, la
vida solo es fácil para las personas aburridas; yo no digo tampoco que
sea imposible, pero hay veces que desearíamos que fuese más simple, más
fácil, porque no nos gusta lo que nos ha pasado, lo que no nos paramos a
pensar es que la mayoría de las veces lo que nos pasa es consecuencia
de nuestros actos, y que si la vida no fuese así de dura, no
disfrutaríamos de nuestros logros, ni valoraríamos todo lo que tenemos,
por escaso que sea. Además no creo ser la única que se ha preguntado que
debe ser lo más fácil del mundo, algo que, con ni tan solo ganas
saliera, así sin más, sin complicarse, y con el tiempo y la experiencia,
he descubierto que lo más fácil es estar mal, hundirte, dejarte ganar,
sentir que ya no te queda nada, y que no vale la pena seguir luchando.
Porque es demasiado fácil buscar la parte mala de todo, y no mirar la
buena. Pero, ¿Sabes? La vida no es mala, pero tampoco es buena. Bien
cierto es que a veces no es justa, pero la vida es como tú quieras que
sea. Cada uno la ve a su manera, las personas pesimistas dicen que es
mala, las personas optimistas dicen que es buena, otras deben decir que
es una mezcla de todo, y siempre hay alguien que ni se ha parado a
pensar lo que puede ser. Ahora para mí, la vida soy yo misma, lo que
quiero y lo que pienso, la gente que necesito en mí día a día y que me
ayuda en mis dificultades cotidianas y es que, al fin y al cabo, lo que
no quiero o no pienso, para mí no existe.
Un amigo me dijo una vez que intentase no usar en las relaciones con los demás las "palabras malditas" como el las llama: NUNCA, SIEMPRE, JAMAS.... No es fácil, pero tenía razón, eres más feliz si procuras no usarlas con tus amigos, tu familia, tu pareja...
ResponderEliminar¡Felicidades Lucía! Me ha encantado todo lo que has escrito.
Bonito texto
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