viernes, 11 de enero de 2013

Aprende...

Aprende y te diré que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida, quien está ahí siempre, incondicionalmente. Descubrirás que muchas veces te tomas a la ligera a las personas que más te importan por centrarte en otras, sin darte cuenta del error que estás cometiendo. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes, cualquier lugar sirve... Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlaran a ti y las consecuencias pueden ser nefastas. Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica, más de la que te imaginabas, y que las cosas realmente importantes son las que cuestan, y no las que se consiguen sin esfuerzo alguno. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte, a aprender, a mejorar. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos, hay gente que vive mucho pero que nunca experimenta nada, su vida es aburrida. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza de luchar por lo que realmente quiere... Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel y a realizar acciones de las que luego te arrepentirás. Descubrirás que solo porque alguien no te quiere de la forma que a ti te gustaría, no significa que no te quiera con todo lo que puede, porque hay personas que nos quieren mucho, pero que no saben cómo demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo y prometerte no volver a cometer los mismos errores... Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado por tus actos. Aprenderás a luchar por lo que quieres, sin importar lo que piensen los demás, aunque las circunstancias te sean adversas, lucharás por tus sueños porque, si tu no crees en ellos, nadie lo hará por ti, aprenderás que la vida no se mide por los momentos que respiras, sino por los momentos que te dejan sin respiración, aprenderás que no puedes elegir como son el resto de las personas, pero si como puedes ser tu con ellas, y que más vale malo conocido que bueno por conocer. Aprenderás a ver el lado positivo de las cosas, antes que el malo, porque lo más fácil en la vida es rendirse ante lo malo; aprenderás que no debes mentir, que no sirve de nada, la verdad siempre sale a la luz, puede tardar una semana, un mes o un año pero siempre sale, aprenderás a afrontar lo que se te viene encima, y asumir las consecuencias, porque eso caracteriza a las personas valientes y las distingue de las que no lo son. Aprenderás que no importa en cuántos pedazos se partió tu corazón, el mundo no se detiene para que lo arregles, la vida continúa. Entonces y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más, porque descubrirás que no estás solo, que siempre hay alguien, que te quiere, que te cuida, que se preocupa por ti siempre, que no te fallará hagas lo que hagas... Y es que realmente la vida vale la pena cuando tienes el valor de enfrentarla...

No hay comentarios:

Publicar un comentario