1400 PALABRAS PARA RESUMIR EL AÑO:
Me he decepcionado con
personas que nunca me había imaginado que me podría decepcionar,
pero también he decepcionado yo a otras, seguro.
Se han convertido en
imprescindibles personas que en un principio no creía que
necesitaría, bien porque no teníamos nada en común o porque no
teníamos la misma edad, o por cualquier otro motivo…y también he
dejado de necesitar a algunas que creía que siempre me serían
imprescindibles y me he dado cuenta que ya nada me aportan.
Me han hecho feliz
personas que pensé que en la vida conseguirían algo de mí y yo he
intentado hacer lo mismo, porque mi felicidad depende de conseguir la
de aquellos que me rodean.
Me he reído en
situaciones en las que no debía y también he llorado por tonterías
que en su momento me parecieron muy importantes.
He hecho amigos eternos,
probablemente enemigos, he sido querida pero también odiada, he
llorado escuchando canciones y viendo fotos, recordando momentos
inolvidables, y pensando en aquellas personas que por el motivo que
sea, ya no están conmigo.
He echado mucho de menos a
gente que conocí durante el verano y a la que no he visto desde
entonces, pero a la que sé que voy a volver a ver porque conocerla
me ha cambiado la vida, porque son gente que han sabido sacar lo
mejor de mí, dándome todo y no pidiéndome nunca nada a cambio.
Algunas personas me han
hecho sentir viva, me han abierto los ojos y me han enseñado que la
vida no es como nos la imaginábamos, que la verdad es, poliédrica. Me han hecho ver
las cosas como son de verdad y no como las pensaba, me han perdonado
por mis múltiples errores y siempre siempre siempre han cuidado de
mí…
También me he fijado en
personas y me he enamorado de sonrisas y miradas en una décima de
segundo, porque todos tenemos un amor platónico o incluso a veces,
más de uno.
Me he equivocado muchas
muchísimas veces y no me he disculpado las suficientes, seguramente
porque soy una cabezota y siempre quiero tener la razón.
He contestado cuando no
debía y también he callado cuando no debía haberlo hecho y por
ambas he sido juzgada. He malinterpretado conversaciones y he
confundido algunas intenciones...pero yo tampoco he sido siempre todo
lo clara que debía.
La vida me ha dado un par
de lecciones pero también he procurado dar yo alguna.
Por intentar ayudar a la
gente en sus problemas me he ganado la confianza de muchos pero
también me he que esperas
que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te
ayuden a levantarte, a aprender, a mejorar. Madurar tiene más que
ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años
vividos, hay gente que vive mucho pero que nunca experimenta nada, su
vida es aburrida. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que
sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y
sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la
esperanza de luchar por lo que realmente quiere... Aprenderás que
cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el
derecho de ser cruel y a realizar acciones de las que luego te
arrepentirás. Descubrirás que solo porque alguien no te quiere de
la forma que a ti te gustaría, no significa que no te quiera con
todo lo que puede, metido donde no me
llaman y eso ha hecho que mi amistad con gente a la que apreciaba y
sigo apreciando ya no sea igual.
También me han hecho
mucho daño, y con el tiempo y la ayuda de la gente, me he levantado
y he decidido empezar de cero, porque todo el mundo merece una
segunda oportunidad o incluso una tercera; porque siempre habrá
mucho en lo que pensar pero nada de lo que realmente preocuparse, ya
que no hay comentarios tontos sino tontos que comentan.
También me he hecho la
sorda solo para no oír lo que no quería escuchar, la muda para no
contestar lo que tanto me costaba decir y la ciega para no ver y
afrontar lo que realmente dolía.
He llamado a alguien sólo
para escuchar su voz y he pensado que me iba a morir de tanto echar
de menos y luego no lo he hecho.
También he tenido miedo a
perder a alguien, lo he perdido y después no me ha importado.
He aprendido muchas cosas,
como que lo malo en esta vida no es tropezar, lo malo es que te guste
la piedra con la que tropiezas, porque levantarte es algo que siempre
podrás hacer con la ayuda de los que te rodean, que hay errores en
esta vida que tienen nombre y apellidos y que el mayor triunfo es
poder llamar a alguien "amigo" de verdad. Que eso de "haz
el bien y no mires a quien" está muy bien pero ante todo hay
que tener amor propio. Y que eso de nadie sabe lo que tiene hasta que
lo pierde, es mentira, todos sabemos lo que tenemos, pero nunca
pensamos que podemos perderlo. Y es entonces cuando lo echamos de
menos. Porque al fin y al cabo, no es más grande el que más ocupa
sino el que más vacío deja cuando se va.
Porque la vida me ha dado
palos, pero con ellos me he hecho una cabaña, y aquí estoy,
intentando mantenerme en pie y dándome cuenta de lo mala que es la
envidia y de lo poco que hace falta para caer en ella, porque así es
la vida en este mundo conflictivo, habría quien quiera tu muerte y
quien a muerte esté siempre contigo.
Y por último pero no por
ello menos importante he sido consciente de que no hay personas
buenas o malas...sólo gente que no se supo realizar a sí misma.