martes, 1 de mayo de 2018

ADIÓS


Él necesitaba saber que ella estaba bien.
Ya no se hablaban y la conciencia le estaba matando por dentro.

Ella estaba muy bien desde que había salido de su vida.
Por fin era feliz.

Él decidió hablarle, preguntarle como estaba,
solo porque de manera egoísta quería tener la conciencia tranquila.
Aunque sabía que le haría año volviendo a aparecer en su vida.

Sonó el teléfono, se asustó.
Tuvo miedo de que volviera a poner patas arriba su vida.
Tuvo miedo de dejar de ser feliz.
Pero le plantó cara.

Ninguno de los dos volvió a saber del otro. 
Y fueron felices.

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